martes, 31 de agosto de 2010

8 PROGRAMA "EL DESICIONISMO EL GRAN ENGAÑO"


YA PUEDES DESCARGAR O ESCUCHAR EL 8 PROGRAMA CON EL TEMA: "EL DESICIONISMO EL GRAN ENGAÑO" .
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lunes, 30 de agosto de 2010

"EL GRAN ENGAÑO"


EL GRAN ENGAÑO
Mateo 7.21 dice que sólo «el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos» entrará en el Reino. Si usted no vive una vida genuinamente recta, no importa lo que diga. Se engaña. Ambos párrafos con que termina este gran sermón, los versículos 21-23 y 24-27, contrastan la respuesta correcta y la equivocada a la invitación de Cris­to, y muestran que la decisión que tomamos determina nuestro destino eterno.

Recuerden que el Señor no estaba hablando a los irreligiosos, sino a personas que estaban obsesionadas con la actividad religiosa. No eran apóstatas, herejes, ateos ni agnósticos, eran personas extremadamente re­ligiosas. Sin embargo, estaban condenadas porque se engañaban a sí mismos y estaban en la senda errada. Su autoengaño pudo haber surgido de recibir la enseñanza de algún falso profeta, o tal vez aprendieron la verdad pero con todo y ello se engañaron a sí mismos.



Esta es una cuestión importante, porque estoy conven­cido de que la iglesia visible actual está literalmente reple­ta de personas que no son creyentes, pero que no lo saben. Cuando oigo estadísticas tales como que dos mil millones de personas en el mundo son cristianos y dos mil millones no lo son, me pregunto quién estableció el criterio para ser cristiano. La Biblia dice que muchos siguen la senda ancha y pocos toman la senda angosta que conduce a Cristo. La mayoría de las encuestas de opinión informan que casi la mitad de los estadounidenses afirman ser cris­tianos nacidos de nuevo, pero eso no cuadra con las Escri­turas.

Es una indicación más de cuántos viven bajo el engaño de que, debido a que se sienten bien en cuanto a Dios o a Jesús y estampan su firma en alguna encuesta, ya son cre­yentes nacidos de nuevo. Este es el colmo del engaño pro­pio. Uno puede engañarse por muchas cosas, pero enga­ñarse respecto a si uno es creyente afecta su destino eterno. Tenemos multitudes de personas engañadas que brincan alrededor del carro triunfal de Jesús pensando que todo marcha a las mil maravillas. Para ellos, el juicio va a ser una gran sorpresa.



FALSA SEGURIDAD
Así que muchos que no son salvos piensan que lo son, y van a sorprenderse al ver lo contrario cuando ya sea de­masiado tarde. Muchas veces caen en esta situación por­que tienen una falsa doctrina de seguridad. Alguien les ha dicho que si invitan a Jesús a su corazón o elevan cierta oración, o ejecutan una cierta ceremonia breve, ya están seguros en el Reino.
No podemos tomar la respuesta positiva inicial de un individuo al evangelio como garantía absoluta de que es sal­vo; ni tampoco debemos apresurarnos a descartar la incertidumbre de una persona ni desalentar el autoexamen. Solo el Espíritu Santo da seguridad genuina: «El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios» (Romanos 8.16). No usurpe la función del Espíritu Santo en la vida de los demás. No permita que la falsa seguridad anu­le la obra del Espíritu Santo de convencer a la persona.

La gente puede engañarse respecto a su salvación si no se autoexaminan. Pueden dejarse llevar por un marco mental en que todo es gracia y perdón, donde nunca tie­nen que molestarse haciéndole frente a su pecado. Oyen que alguien dice: «Usted no tiene que confesar su pecado porque ¡sus pecados ya han sido perdonados! No se preo­cupe por eso. ¡Simplemente siga adelante y viva su vida!» Es una especie de antinomianismo, la actitud de estar en contra o ser indiferente a la ley de Dios.



El Señor nos lleva a la mesa de su comunión vez tras vez para que cada creyente profesante pueda examinarse a sí mismo. Segunda a los Corintios 13.5 dice: «Exami­naos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reproba­dos?» Usted tiene que examinar su pecado y su motiva­ción para hacer lo que hace. Créame, si usted de veras es salvo, Dios se lo confirmará mediante el testimonio de su Espíritu al suyo. Alzar la mano o pasar al frente no tiene nada que ver con esto.





Tomado del libro "DIFÍCIL DE CREER" del Pastor John Mac Arthur.
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martes, 24 de agosto de 2010

8 Programa "Hablando con la Verdad"



A partir del próximo miércoles 01 de Septiembre podrás descargar o escuchar el 8 programa “EL DESICIONISMO EL GRAN ENGAÑO “.

En el blog: programahablandoconlaverdad.blogspot.com

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miércoles, 4 de agosto de 2010

"El Conocimiento de Dios" (Nuestro más grande tesoro)

A.W Tozer Uno de los más grandes maestros de la Biblia, (para los que no lo conocen esta es una pequeña información de él.)

AW Tozer
(1897-1963)

21 de abril de 1897, en la región montañosa del oeste de Pennsylvania, Aiden Wilson Tozer influyó en su generación, como ningún otro individuo. Durante su vida, Tozer, como él prefiere, se ganó la reputación de un profeta del siglo XX. Sus dones espirituales que le proporcionaron un grado de conocimiento sobre la verdad bíblica y la naturaleza y estado de la iglesia evangélica en su día. Capaz de expresar sus percepciones en una bella y contundente manera sencilla, Tozer era a menudo la voz de Dios cuando las palabras de los demás no eran sino ecos. Vio a través de la niebla del cristianismo moderno, señalando las rocas sobre las que se podia ver frenada si seguía su curso. Justo antes de su cumpleaños número 17, Tozer escuchó un predicador de la calle en una esquina en Akron, Ohio, mientras caminaba a casa desde su trabajo en una fábrica de caucho. No podía sacudirse el mensaje simple. "Si usted no sabe cómo ser salvo ", dijo el predicador," sólo clame a Dios, diciendo: Señor, ten piedad de mí, pecador. "Luchando con Dios durante algún tiempo en casa, Tozer salió de su santuario el ático como una nueva criatura en Cristo. Bajo la tutela de su futura suegra, Tozer progresó rápidamente en las cosas de Dios. Ella le animó a leer buenos libros, estudiar la Biblia y orar. También le instó a predicar, a menudo trayendo personas en su casa para oírle. En 1919, sin educación formal, llamaron a Tozer para pastorear una iglesia pequeña en Fort Nutter, West Virginia. En estos humildes comienzos Tozer y su nueva esposa, Ada Cecilia Pfaust, pusieron en marcha un ministerio que abarco unos cuarenta y cuatro años en La Alianza Cristiana y Misionera. Otras iglesias en Indiana y Ohio le seguirían.

En su libro “El Conocimiento del Dios Santo” escribió:

Si tenemos deseo de conocer a Dios, tengamos en cuenta que Dios también lo tiene, y su deseo es hacia los hijos de los hombres que hacen de una vez para siempre, la decisión de exaltarle por sobre todas las cosas. Hombres como esos son preciosos a Dios, más que todos los tesoros de la tierra y el mar. Dios encuentra en ellos un escenario donde mostrar su preeminente bondad en Cristo Jesús para todos los hombres. Con ellos puede andar Dios sin ocultación alguna; delante de ellos puede actuar como realmente es.

Al expresarme así lo hago con cierto temor. Quizá pueda convencer la mente de alguno sin conquistar Dios su corazón. Porque esto de poner a Dios por sobre todo no es cosa fácil de hacer. La mente puede aprobarlo, mientras la voluntad se niega a hacerlo. Mientras la imaginación corre a encontrar a Dios, la voluntad puede rezagarse, y el hombre no darse cuenta de cuan dividido está su corazón. El hombre completo debe hacer la decisión, antes que el corazón pueda sentir una real satisfacción. Dios nos desea a nosotros enteros, y no descansará
hasta conseguirnos enteros.

Oremos sobre esto en detalle, arrojándonos a los pies de Dios, dispuestos a entregarnos a El por completo. Nadie que ore así sinceramente, tendrá que esperar mucho tiempo antes de sentir que Dios lo ha aceptado. Dios desea descorrer el velo de su gloria delante de los ojos de sus siervos, y pondrá todos sus tesoros a disposición de cada uno, porque El sabe que su honor está seguro en las manos del hombre enteramente consagrado.

¡Oh, Dios, exáltate sobre todas mis posesiones! Ninguno de los tesoros de la tierra será agradable para mí, si Tú te glorificas en mi vida. Te ensalzaré a tí más que á mis amistades. He determinado que Tú estés sobre todo, aunque eso me cueste quedar desterrado y solo en medio de la tierra. Exáltate sobre todas mis comodidades. Aunque eso significa la pérdida de mi comodidad y el tener que llevar la cruz, yo guardaré mi voto hecho en este día. Exáltate sobre mi reputación. Hazme ambicioso solo de agradarte a Ti, aunque eso signifique que me hunda en la oscuridad y mi nombre sea olvidado como un sueño. Levántate, Señor, a tu lugar de honor sobre todas mis ambiciones, mis gustos y mis disgustos, sobre mi familia, sobre mi salud, y aun sobre mi vida misma.

Permíteme menguar, para que Tú puedas crecer, déjame hundir para que tú puedas surgir. Cabalga sobre mí, como lo hiciste al entrar a Jerusalén, montado en un pollino, hijo de asna, y Permíteme escuchar las voces de las muchedumbres, "¡Hosanna en las alturas!
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